Los lavados nasales son muy eficaces para limpiar las fosas nasales en profundidad. Por eso es bueno realizarlos de vez en cuando, sobre todo cuando se tienen problemas de congestión y se necesita mejorar la respiración.
Los lavados nasales se usan para solucionar catarros, alergias o sinusitis, pero también se pueden llevar a cabo para conseguir una higiene integral y profunda en el día a día. Lo que sí que es importante es realizar de forma correcta los lavados nasales, ya que en muchos casos pueden ser dañinos si no se sabe aplicar la técnica adecuada. Vamos a contarte todo sobre los lavados nasales, para que tengas toda la información y los aproveches, sin dañarte ni hacerte daño.
¿Qué son los lavados nasales y por qué hacerlos?
Los lavados nasales consisten en lavar las fosas nasales por dentro usando una solución salina o suero fisiológico. Se puede comprar ya preparado o se pueden preparar en casa con sal marina y agua.
Los lavados nasales arrastran restos de polvo o de agentes externos que puedan estar bloqueando las fosas. También ayudan a deshacerse de partículas irritantes y del exceso de mucosidad.
De hecho, son útiles en los casos en los que se sufre de mucosidad extrema y cuando esta incluso llega a impedir que se pueda respirar con fluidez.
Lo que necesitas para tus lavados nasales
Antes de ver el paso a paso para realizar lavados nasales, te decimos lo que necesitarás para llevarlos a cabo.
- Un irrigador, como una jeringa, una perilla o una botella presurizada
- Suero fisiológico o una mezcla de sal marina y agua hervida (el agua debe ser siempre esterilizada)
Paso a paso para hacerte lavados nasales
Como hemos dicho, ahora que sabemos más sobre los lavados nasales, vamos a ver cuál es el paso a paso para realizarlos con éxito:
- Haz la solución salina: ya sea que la prepares en casa o tener a mano el suero si lo has comprado. Si la haces en casa necesitarás 250 ml de agua tibia esterilizada mezclada con media cucharada de café de sal fina sin yodo.
- Llena el irrigador: ya sea la jeringa, la perilla o el utensilio que hayas elegido para tus lavados nasales.
- Ponte en la postura correcta: que es frente al lavabo, para que puedas ver cómo hacerte los lavados nasales con precisión. Después, inclina el cuerpo hacia adelante y gira la cabeza hacia un lado.
- Introduce la solución: por una de las fosas nasales y haz que salga por la otra fosa.
- Suénate: cuando hayas terminado, es importante que te suenes la nariz con cuidado. Esto hará que te deshagas del exceso de para eliminar el exceso de solución salina y de la mucosidad que elimines.
- Limpia el irrigador: siempre que acabes de hacerte tus lavados nasales, es importante que lo laves y lo seques para evitar la proliferación de bacterias. La mejor opción es llenarlo de agua hirviendo para vaciarlo después limpio.
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