El berenjena es uno de esos colores que te hacen todo el look. Profundo, sofisticado y situado en algún punto entre el morado, el vino y el marrón, tiene suficiente personalidad como para convertir incluso un jersey sencillo en algo bastante más interesante. La pregunta llega después, normalmente delante del espejo y con la paleta de sombras abierta: ¿cómo nos maquillamos para acompañarlo? La buena noticia es que no necesitamos llevar el mismo tono en párpados, mejillas y labios. De hecho, combinar maquillaje y ropa tiene mucho más que ver con crear armonía entre los colores que con reproducir literalmente el tono de nuestra blusa sobre los ojos. Nude, marrón, rosa empolvado, ciruela, burdeos e incluso algunos acabados dorados pueden acompañar a una prenda berenjena dependiendo del efecto que queramos conseguir.
También podemos hacer justo lo contrario y utilizar el propio berenjena dentro del maquillaje para crear un look monocromático. La clave estará en variar intensidades y texturas para evitar que todo resulte demasiado uniforme. Porque combinar el maquillaje con la ropa puede quedar sofisticado; parecer que hemos utilizado la misma muestra de pintura para todo ya es otro asunto.
Cómo combinar el maquillaje con un look berenjena
Si quieres que la ropa sea la protagonista, los tonos neutros son la opción más sencilla. Una sombra marrón suave, máscara de pestañas, colorete natural y unos labios nude o rosados permiten equilibrar la intensidad del berenjena sin competir con él. Es una combinación fácil para el día y difícil de estropear incluso cuando nos maquillamos con cinco minutos de margen.
Para añadir algo más de luminosidad, los tonos champán, dorados suaves y bronces pueden funcionar muy bien en los ojos. Utilízalos de manera discreta en el párpado móvil o en el lagrimal y acompáñalos con un delineado marrón para mantener el resultado elegante.
Apuesta por un maquillaje monocromático
Es mi consejo. Si queremos llevar la tendencia un paso más allá, podemos incorporar ciruelas, violetas oscuros y berenjenas al propio maquillaje. Una sombra ahumada o un delineado morado profundo permiten conectar con la ropa sin necesidad de copiar su tonalidad.
En este caso, juega con las intensidades. Si llevas unos ojos berenjena bastante marcados, elige unos labios rosados, nude o con un ligero matiz malva. Si prefieres convertir los labios en protagonistas con un berenjena oscuro, mantén los párpados más sencillos.
¿Y qué hacemos con el colorete?
El colorete puede ser el elemento que una todo el maquillaje. Los rosas apagados, malvas suaves y tonos ciruela ligeros pueden acompañar especialmente bien esta gama cromática. Aplícalos con moderación para aportar vida al rostro sin introducir un nuevo color demasiado dominante.
Y recuerda que combinar no significa hacer coincidir. Algunas veces el mejor maquillaje para un vestido berenjena será un labial del mismo universo cromático y otras, simplemente una piel luminosa, pestañas definidas y unos labios naturales. El berenjena ya tiene suficiente personalidad: nuestro maquillaje solo necesita saber acompañarlo sin intentar robarle el armario. Sabemos que es un color complicado, pero merece mucho la pena.
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