Levantarte por la mañana y descubrir que apenas te sale la voz es una situación mucho más frecuente de lo que parece. A veces ocurre después de un resfriado, otras sin una causa evidente, y en muchos casos mejora por sí sola a medida que avanza el día. Sin embargo, cuando te despiertas afónica o con la voz ronca de forma habitual, es normal preguntarte qué está pasando. La buena noticia es que, la mayoría de las veces, no suele haber nada grave detrás. Lo más frecuente es que la causa esté relacionada con cómo han pasado la noche tus cuerdas vocales o con determinados hábitos que afectan a la garganta mientras duermes.
Por qué me quedo afónico: el por qué de la afonía
La sequedad y el uso excesivo de la voz pueden influir
Una de las explicaciones más habituales es la sequedad. Durante la noche pasas varias horas sin beber agua y, si además duermes con la boca abierta, utilizas calefacción, aire acondicionado o el ambiente de tu dormitorio es especialmente seco, es posible que la garganta amanezca más irritada de lo normal. También puede ocurrir después de un día en el que has hablado mucho, has gritado, cantado o has forzado la voz sin darte cuenta. En estos casos, lo normal es que la ronquera vaya mejorando poco a poco a medida que te hidratas y utilizas la voz con normalidad.
El reflujo
Otra causa bastante frecuente es el reflujo. Aunque muchas personas lo asocian únicamente al ardor de estómago, no siempre se manifiesta así. En algunos casos, pequeñas cantidades de ácido ascienden durante la noche y pueden irritar la garganta y las cuerdas vocales mientras duermes. Si además de despertarte con la voz tomada notas carraspeo constante, sensación de nudo en la garganta o tos al levantarte, el reflujo podría estar influyendo más de lo que imaginas.
Las alergias
Las alergias son otra de las causas habituales de la afonía matutina. Cuando tienes la nariz congestionada, es más fácil que acabes respirando por la boca durante la noche, algo que favorece la sequedad de la garganta. Además, la mucosidad que cae hacia la parte posterior de la garganta mientras duermes puede irritar la zona y alterar temporalmente la calidad de la voz. Esto suele ser especialmente frecuente durante la primavera o en personas sensibles al polvo, los ácaros o determinados pólenes.
Pequeños cambios que pueden ayudarte
Si te ocurre de forma puntual, algunas medidas sencillas como mantener una buena hidratación durante el día, evitar ambientes excesivamente secos, no abusar de la voz cuando la garganta está irritada y procurar dormir con una humedad ambiental adecuada suelen ayudar bastante. También puede resultar útil evitar cenas muy abundantes o acostarte inmediatamente después de comer si sospechas que el reflujo puede estar influyendo.
Cuándo conviene consultar con un especialista
Aunque en la mayoría de los casos la afonía al despertar no suele ser preocupante, conviene prestar atención si se repite con frecuencia, dura varias semanas o aparece acompañada de otros síntomas como dolor, dificultad para tragar o irritación persistente. En esos casos, lo más recomendable es consultar con un especialista para identificar la causa y valorar si existe algún problema que requiera tratamiento específico.
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