Las vacaciones se acaban, el despertador vuelve a sonar antes de lo que te gustaría, y toca reorganizar tu vida. La vuelta a la rutina no siempre es fácil, pero hay formas de hacer esta transición más llevadera. No necesitas motivación mágica ni promesas imposibles: lo que necesitas son hábitos concretos que te ayuden a reconectar con tu día a día sin agobios.
En este artículo de Primor te compartimos 5 claves realistas para enfrentarte a la vuelta de las vacaciones. Y sí, funcionan.
Cómo volver a la rutina
1/ Recupera tus horarios, pero poco a poco
Si durante las vacaciones te has acostado y levantado tarde (normal), no intentes corregirlo de golpe. Tu cuerpo necesita adaptarse. Empieza por acostarte y despertarte 30 minutos antes cada día, hasta volver a tu horario habitual. También es recomendable mantener una rutina nocturna relajante sin pantallas.
Esto no solo mejora tu descanso, sino que te ayuda a volver a tener energía real durante el día, sin depender de cafeína en exceso.
2/ Organiza tus días por bloques
El descontrol vacacional es agradable, pero al volver, necesitas estructura. Divide tu día por bloques de tareas concretas: trabajo, comidas, descanso, ejercicio, ocio. Esto no significa que debas llenar cada hora, sino que puedes anticipar lo que toca y evitar improvisaciones que generan estrés.
Un buen truco es planificar la semana el domingo por la tarde. No hace falta detalle minuto a minuto, solo una visión general. Te da sensación de control sin presión.
3/ Cuida tu alimentación sin extremos
Volver a la rutina no significa hacer una “dieta estricta” porque comiste más durante las vacaciones. Evita los extremos. Prioriza comidas equilibradas, hidratación, frutas, verduras y proteínas de calidad. Reduce poco a poco los ultraprocesados, pero sin culpas ni restricciones agresivas.
“El cuerpo necesita regularse tras los excesos, pero lo hace mejor con constancia y variedad que con restricciones drásticas”, nos explican los expertos de Primor. La clave está en volver a una alimentación que te haga sentir bien, no en compensar a toda costa.
4/ Vuelve a moverte, pero sin presión
Si dejaste el ejercicio de lado durante las vacaciones, no intentes recuperar el tiempo perdido en una semana. Hazlo con calma. Comienza con rutinas ligeras: caminar, hacer yoga en casa, entrenamientos cortos o actividades al aire libre. Lo importante es crear el hábito, no la intensidad.
- Recuerda: el movimiento ayuda no solo al cuerpo, también a la mente. Mejora el ánimo, reduce el estrés y facilita el descanso.
5/ Incluye momentos para ti (sí, todos los días)
Volver a la rutina no debe significar eliminar tus momentos personales. Programa al menos 30 minutos al día para ti, ya sea para leer, escuchar música, cuidar tu piel o no hacer nada. El autocuidado no es un lujo: es parte del equilibrio.
Nuestros expertos son claros: “Los momentos de desconexión diaria mejoran la productividad, el ánimo y el bienestar mental. Son necesarios, no negociables.” Puedes convertir este tiempo en parte de tu rutina beauty si lo prefieres: aplicar una mascarilla, preparar una infusión, hacer tu rutina facial con calma… todo cuenta.
