Seguro que alguna vez has oído hablar del aceite de onagra. Durante años ha sido uno de los suplementos más populares entre las mujeres y suele aparecer asociado al bienestar hormonal, el síndrome premenstrual o determinadas etapas de cambios en el organismo. Su popularidad ha hecho que muchas personas lo incorporen a su rutina convencidas de que puede ayudarles a sentirse mejor, pero lo cierto es que no siempre se habla de la otra cara de la moneda. Es decir, las situaciones en las que conviene tener cierta precaución.
Y es importante hacerlo porque, aunque se trate de un suplemento de origen vegetal, eso no significa que sea adecuado para todo el mundo. Como ocurre con cualquier complemento alimenticio, el aceite de onagra puede tener contraindicaciones, interactuar con algunos medicamentos o no ser recomendable en determinados momentos. Por eso, antes de empezar a tomarlo, merece la pena conocer qué es exactamente y cuándo conviene consultar con un profesional. Te contamos todo lo que deberías saber en el blog de Primor.
Qué es el aceite de onagra
El aceite de onagra se obtiene de las semillas de una planta llamada Oenothera biennis y destaca por su contenido en ácidos grasos esenciales, especialmente ácido gamma-linolénico o GLA. Precisamente por esta composición se ha utilizado durante años en suplementos dirigidos principalmente a mujeres. Seguramente lo hayas visto relacionado con el ciclo menstrual, los cambios hormonales o determinadas molestias femeninas. Sin embargo, es importante recordar que los suplementos no funcionan igual en todas y que los resultados pueden variar mucho de un caso a otro.
No está libre de efectos secundarios
Y es importante que lo tengas claro. Porque aunque muchas lo toman sin problemas, eso no significa que esté completamente libre de efectos secundarios. Hay a quien le provoca molestias digestivas como sensación de pesadez, náuseas, dolor abdominal o incluso episodios de diarrea, especialmente al comenzar a tomarlo. Por eso siempre debes prestar atención a cómo te sienta durante las primeras semanas. Al final, cada organismo responde de una manera diferente.
Cuidado si tomas medicación
Si estás tomando algún medicamento de forma habitual, sé prudente. El aceite de onagra puede interactuar con determinados tratamientos y no es recomendable empezar a tomarlo simplemente porque alguien te lo haya recomendado o porque hayas leído experiencias positivas en internet. Al final, cuando hablamos de suplementos y medicación, no existen las recomendaciones universales. Lo más sensato es consultar previamente con un profesional que pueda valorar tu situación concreta y decirte si realmente es adecuado para ti.
Embarazo y lactancia: mejor consultar antes
El aceite de onagra suele aparecer con frecuencia en conversaciones relacionadas con la salud femenina, pero eso no significa que deba utilizarse libremente durante el embarazo o la lactancia. En estas etapas, cualquier suplemento debería valorarse previamente con un profesional sanitario. Es más, esta recomendación no se limita únicamente a la onagra. Si estás embarazada, dando el pecho o planeas estarlo, lo mejor es consultar siempre antes de incorporar cualquier complemento alimenticio, por muy natural que parezca. Mejor prevenir que curar.
Google NewsAd Category: Primor Fit
