Existe una extraña costumbre de asignar colores, cortes de pelo e incluso manicuras a determinadas edades. Como si al cumplir 60 alguien apareciera para retirar los esmaltes llamativos del neceser y sustituirlos por un único tono beige. Por suerte, las reglas de belleza hace tiempo que dejaron de funcionar así y la mejor manicura sigue siendo aquella que nos gusta llevar, tengamos 30, 60 u 80 años.
Eso no significa que no existan diseños favorecedores. Tonos rojos, burdeos, rosas lechosos, manicuras francesas renovadas o colores oscuros pueden resultar muy elegantes, mientras que determinados acabados ayudan a conseguir unas manos más cuidadas y unas uñas estilizadas. La clave está mucho más en adaptar la forma, el largo y el acabado a nuestras manos y estilo personal que en buscar un color supuestamente ‘apropiado para nuestra edad’. Y si no te lo crees, estas cinco ideas de manicuras perfectas para mujeres más 60, lo representan muy bien.
Cinco ideas de manicura perfectas para mujeres de más de 60
Manicura nude lechosa
La manicura nude lechosa es una opción muy favorecedora a cualquier edad y muy bonita en manos maduras por su acabado limpio y luminoso. Tonos como el rosa translúcido, beige rosado o blanco cremoso aportan uniformidad sin crear un contraste demasiado marcado con la piel. Puede llevarse en uñas cortas o de longitud media, preferiblemente con una forma ovalada o squoval. Un acabado brillante completa el efecto y consigue unas manos cuidadas, elegantes y naturales sin necesidad de recurrir a diseños elaborados.
Manicura roja clásica
El rojo sigue siendo un color magnífico después de los 60 y no hay motivo para reservarlo a determinadas edades. Desde un rojo cereza luminoso hasta tonalidades más profundas, permite convertir unas uñas sencillas en el centro del look. En uñas cortas y algo redondeadas resulta muy sofisticado, mientras que un rojo más oscuro aporta un carácter más dramático. La clave está en una aplicación precisa y un esmalte con mucho brillo para conseguir esa estética atemporal y pulida que funciona tanto a diario como en ocasiones especiales.
Micro french manicure
La micro french actualiza la manicura francesa tradicional mediante una línea fina en el extremo de la uña. Una base rosa o beige translúcida ayuda a conseguir un aspecto uniforme y la punta puede mantenerse blanca o sustituirse por tonos burdeos, chocolate, dorado o incluso azul marino. Al ser mucho más delicada que la francesa clásica, crea unas uñas estilizadas sin sobrecargarlas. Es perfecta para quienes buscan una manicura discreta pero contemporánea, sobre todo sobre uñas cortas o de longitud media.
Manicura burdeos
Los tonos burdeos, vino y ciruela son una alternativa elegante cuando apetece llevar las uñas oscuras sin recurrir al negro. Su profundidad crea un contraste sofisticado y funciona bien durante otoño e invierno, aunque puede llevarse durante todo el año. Una forma corta y ovalada ayuda a equilibrar la intensidad del color y facilita su mantenimiento. Con un top coat muy brillante adquiere un acabado casi lacado que convierte una manicura sencilla en una opción sofisticada y con personalidad.
Manicura rosa translúcida y brillante
Una capa de rosa translúcido con acabado ultrabrillante es ideal para quienes prefieren que sus propias uñas sigan siendo protagonistas. En lugar de ocultarlas con un esmalte opaco, el color crea un velo rosado que aporta luminosidad y un aspecto más uniforme. También permite disimular mejor el crecimiento entre manicuras y resulta fácil de mantener en casa. Combinada con unas cutículas cuidadas y una forma redondeada, consigue ese efecto de uñas saludables, pulidas y rejuvenecidas sin intentar imponer reglas sobre qué colores corresponden a cada edad.
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