Durante años hemos aprendido que, si queríamos definir la mirada, necesitábamos un lápiz negro o marrón. Hasta que el lápiz de ojos blanco decidió recordarnos que hacer exactamente lo contrario también podía funcionar. Luminoso, llamativo y bastante más versátil de lo que parece a primera vista, este básico puede conseguir desde que los ojos parezcan más abiertos hasta convertirse en protagonista de un delineado. Y todo con un producto que probablemente lleva demasiado tiempo olvidado en algún cajón del neceser.
Su uso más conocido consiste en aplicarlo en la línea de agua inferior para crear una mirada más despierta y amplia, sobre todo cuando los ojos parecen cansados. Pero limitarlo a esta zona sería desaprovechar bastante sus posibilidades. También podemos utilizarlo en el lagrimal para aportar un punto de luz, debajo del arco de la ceja, como base para potenciar determinadas sombras o directamente como eyeliner. Eso sí, si el blanco puro te resulta demasiado intenso, los tonos crema, beige muy claro o marfil pueden conseguir un efecto similar de una manera mucho más discreta.
La clave está en escoger una fórmula suficientemente pigmentada para que el color se vea, pero también cremosa y cómoda, más aún si vamos a utilizarla sobre la línea de agua. Y después llega la parte divertida: decidir si queremos simplemente disimular una noche de pocas horas de sueño o recuperar esos delineados blancos que aparecen cada cierto tiempo en pasarelas y redes sociales.
Los mejores lápices de ojos blancos
Kohl Eyeliner
Lápiz de ojos
JÖVŐ
Big N Bright lápiz iluminador de ojos
Lápiz de Ojos Kajal Natural
The Color Pen Eyeliner Delineador de Ojos
GOSH Kohl Eyeliner
Kohl Eyeliner de GOSH es una opción especialmente versátil para incorporar el lápiz blanco al maquillaje de ojos. Su textura cremosa y altamente pigmentada permite utilizarlo como kajal en la línea de agua para conseguir una mirada visualmente más abierta y descansada, pero también como delineador sobre el párpado o incluso difuminado a modo de sombra.
Precisamente esa facilidad para difuminarlo multiplica sus posibilidades: además del clásico toque blanco en la línea de agua, puede aplicarse en el lagrimal para aportar luminosidad o utilizarse como una base clara sobre la que intensificar otras sombras. Lo elegiría si buscas un lápiz blanco multiusos, cremoso y capaz de pasar de un maquillaje natural a propuestas mucho más gráficas.
JOVO Lápiz de Ojos
El Lápiz de Ojos de JOVO apuesta por una fórmula suave y cremosa que permite conseguir trazos definidos sin renunciar a la posibilidad de experimentar con el color. En blanco, resulta especialmente interesante para iluminar estratégicamente la mirada, crear delineados gráficos o introducir pequeños detalles que contrasten con sombras oscuras y maquillajes más intensos.
Su particularidad es que incorpora además una guía para realizar delineados o trabajar las cejas, convirtiéndose en un práctico dos en uno. El blanco puede utilizarse solo para conseguir un resultado muy gráfico o combinarse con eyeliner negro para jugar con el contraste. Una buena opción si quieres experimentar con la tendencia del delineado blanco sin limitarte al clásico uso en la línea de agua.
SHEGLAM Big N' Bright
Big N' Bright de SHEGLAM lleva el lápiz blanco a un formato más grueso y cremoso, a medio camino entre sombra e iluminador. Su textura facilita extender y difuminar el producto, por lo que resulta especialmente útil para crear puntos de luz amplios en el párpado, iluminar el lagrimal o conseguir una base clara y luminosa para otros productos de ojos.
Su formato grande hace que esté menos orientado a las líneas ultrafinas y más a conseguir efectos luminosos y difuminados con rapidez. En blanco, puede ser un gran aliado para despertar visualmente la mirada o crear maquillajes gráficos de mayor tamaño. Lo escogería si buscas un producto cremoso que funcione como lápiz, sombra e iluminador en un mismo gesto.
Benecos Lápiz de Ojos Kajal Natural
Kajal Natural de Benecos es especialmente interesante si quieres llevar el lápiz blanco de la manera más clásica: aplicado en la línea de agua para ampliar visualmente los ojos y aportar luminosidad. Su textura suave está concebida para deslizarse con facilidad y proporcionar pigmentación desde la primera pasada, sin dejar una sensación pesada.
Su fórmula incorpora cera de abeja, aceite de jojoba y vitamina E, y cuenta con certificación BDIH. La marca lo plantea además como una opción adecuada para ojos y piel sensibles y para usuarios de lentes de contacto. Lo elegiría para un maquillaje cotidiano en el que el blanco tenga una función muy concreta: conseguir una mirada más fresca, abierta y descansada con un gesto sencillo.
3INA The Color Pen Eyeliner
The Color Pen Eyeliner de 3INA es la alternativa para quienes quieren abandonar el efecto kajal y convertir el blanco en auténtico protagonista. Su formato rotulador y su punta fina de fieltro están diseñados para proporcionar mayor control y precisión, algo fundamental cuando se quieren dibujar rabillos, líneas flotantes o pequeños detalles gráficos.
Su fórmula altamente pigmentada y de larga duración busca mantener los trazos definidos durante el día, por lo que encaja especialmente bien con los maquillajes más creativos. En blanco, el contraste sobre el párpado puede resultar mucho más llamativo que el de un eyeliner convencional. Lo elegiría para crear delineados blancos precisos, gráficos y modernos, más que para iluminar la línea de agua.
Categoría: Maquillaje
