Hay diferentes cicatrices. Algunas apenas tienen diferencia de color con el resto de la piel; otras presentan rojeces, pigmentación o una textura que hace que incluso nuestra base favorita se comporte de manera completamente distinta sobre ellas. Y aunque nadie está obligado a esconder una cicatriz, querer disimularla con maquillaje también es una decisión válida.
La buena noticia es que no necesitas cubrirla con cinco capas de base. De hecho, intentar esconder demasiado suele conseguir el efecto contrario: más textura, más producto acumulado y una zona que termina llamando todavía más la atención. El secreto está en corregir primero el color, trabajar con capas finas y aplicar cobertura únicamente donde realmente la necesitas.
Cómo disimular las cicatrices con maquillaje
Antes del maquillaje, la cicatriz debe estar curada
Según la American Academy of Dermatology, si se trata de una cicatriz quirúrgica reciente, sigue las indicaciones del profesional que realizó la intervención sobre cuándo puedes volver a aplicar cosméticos.
Esta es la regla más importante. No deberías aplicar maquillaje convencional sobre una herida abierta o una incisión que todavía se encuentre en proceso inicial de cicatrización. La American Academy of Dermatology recomienda mantener las heridas limpias, húmedas con vaselina y cubiertas durante su curación para favorecer una correcta cicatrización.
Empieza hidratando la piel
Una cicatriz puede presentar una textura diferente al tejido que la rodea y el maquillaje tiende a evidenciar cualquier zona seca. Aplica una hidratante que toleres bien y deja que se absorba antes de comenzar. Si utilizas una prebase, puedes añadir una cantidad pequeña para intentar conseguir una superficie visualmente más uniforme.
Pero aquí conviene ajustar expectativas. El maquillaje puede camuflar diferencias de color mucho mejor que diferencias importantes de relieve.
No intentes tapar el rojo únicamente con base
Aquí entra en juego la teoría del color. Si la cicatriz mantiene un tono rojizo, un corrector verde puede ayudar a neutralizar visualmente parte de esa rojez antes de aplicar el producto de cobertura. L'Oréal Paris, por ejemplo, recomienda utilizar correctores verdes para contrarrestar visualmente tonalidades rojas. Necesitas poquísimo. Si después de difuminar sigues viendo claramente verde, probablemente hayas utilizado demasiado.
Si es oscura, cambia de estrategia
Las cicatrices hiperpigmentadas pueden necesitar otro tipo de corrección. Los tonos melocotón y naranja se utilizan para neutralizar visualmente pigmentaciones azuladas, grisáceas o marrones, adaptando siempre la profundidad del corrector al tono de piel.
En pieles claras puede bastar un melocotón suave, mientras que las pieles más profundas pueden necesitar tonos más intensos. La intención no es crear una capa naranja debajo del maquillaje. Es conseguir que la diferencia de color resulte menos evidente antes de añadir cobertura.
Ahora sí: aplica corrector
En lugar de extender una enorme cantidad sobre toda la zona, utiliza un corrector de cobertura media o alta y trabaja en capas finas. Deposita el producto mediante pequeños toques y difumina principalmente los bordes. Puedes hacerlo con los dedos, una brocha pequeña o una esponja. ¿Mi consejo? Intenta no arrastrar demasiado.
La base va después, pero no necesitas mucha
Si ya has neutralizado el color y aplicado corrector, probablemente necesites bastante menos base de lo que imaginabas. Extiéndela sobre el rostro como haces habitualmente y, cuando llegues a la cicatriz, presiónala suavemente sobre la zona.
Después mírate con cierta distancia. Es sorprendente la cantidad de veces que seguimos añadiendo cobertura simplemente porque estamos observando la piel desde cinco centímetros.
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