Egipto es uno de esos destinos que consiguen que un mismo viaje parezca varios. Está El Cairo y ese primer momento en el que ves las pirámides de Guiza y descubres que ninguna fotografía termina de prepararte para tenerlas delante. Después están los templos de Luxor, los paisajes de Asuán, el Nilo, el desierto y, si la ruta continúa hacia el mar Rojo, días completamente diferentes entre playas y aguas transparentes. Y todo ello con un protagonista que conviene tener muy presente al preparar la maleta: el sol. Egipto es, en términos generales, cálido, seco y muy soleado; los veranos pueden ser muy calurosos, sobre todo en el sur, mientras que durante el invierno las noches son bastante más frescas.
Precisamente por eso, hacer el neceser para Egipto tiene bastante menos que ver con llevar muchos productos y mucho más con escoger los adecuados. Protección solar, hidratación, fórmulas capaces de soportar el calor y algún producto para combatir esa sensación de sequedad que aparece después de pasar horas entre sol, viento, arena y aire acondicionado. La oficina oficial de turismo del país, recomienda añadir ropa ligera, calzado cómodo y alguna prenda que permita cubrir hombros y piernas al visitar determinados lugares religiosos. Con eso tendrás prácticamente resuelta la maleta.
Qué llevar en mi neceser a Egipto
Pañuelo Edén
Body Mist Perfumado Flor Do Luar Violet
Pure Ritual Care-In-Foam Espuma Limpiadora
Protector Solar Facial Eight Hour HydraPlay SPF40
Fotoprotector Lotion Spray protector solar
Protector solar facial, el número uno de la lista
Si existe un viaje en el que probablemente no necesitemos recordar por qué utilizamos protector solar, es este. Vas a pasar muchas horas al aire libre visitando templos, yacimientos y ciudades, así que apuesta por un protector de amplio espectro con SPF alto y, sobre todo, por una fórmula que te resulte cómoda para reaplicarla.
Y protector solar para el cuerpo
Un bote pequeño puede quedarse bastante corto. Sobre todo, teniendo en cuenta que la arena y el agua pueden aumentar la exposición a la radiación reflejada, así que la fotoprotección resulta muy importante durante excursiones por el desierto y días junto al mar.
Un bálsamo labial que no abandone tu bolso
Hace sol, viento y ambientes secos, por lo que es normal que notes los labios tirantes al cabo de pocas horas. Lleva un bálsamo nutritivo y, durante el día, mejor si incorpora SPF. Aplícalo regularmente en lugar de esperar a que los labios empiecen a agrietarse.
Un limpiador facial suave
Al final del día, tu rostro habrá acumulado protector solar, maquillaje, sudor y polvo. Utiliza un limpiador eficaz pero respetuoso con la barrera cutánea. Si llevas maquillaje o un fotoprotector muy resistente, puedes recurrir a una doble limpieza por la noche.
Una bruma facial
¿Es imprescindible? No. ¿Vas a agradecerla después de varias horas recorriendo un templo con calor? Bastante probable. Una bruma puede aportar una sensación refrescante agradable durante el día. Eso sí, no sustituye ni a la hidratante ni al protector solar, por mucho que resulte maravillosa cuando el termómetro empieza a subir.
Un pañuelo
Aquí tenemos uno de esos objetos que sirven prácticamente para todo. Puedes utilizarlo para proteger el cabello del sol y del polvo, recogerlo durante una excursión o cubrirte al entrar en determinados lugares religiosos. La web oficial de turismo egipcia recomienda llevar un pañuelo o una prenda ligera que permita cubrir brazos y piernas en determinados espacios de culto. Ocupa poquísimo y probablemente acabes utilizándolo bastante más de lo que imaginabas.
