La levadura de cerveza es uno de esos suplementos naturales que nunca pasa de moda. Se recomienda desde hace décadas por sus propiedades nutricionales y por los beneficios que puede aportar a la piel, el cabello y el sistema digestivo. Se encuentra en polvo, copos, cápsulas y comprimidos, y forma parte habitual de muchas rutinas de autocuidado, tanto desde dentro como desde fuera.
En este artículo de Primor te explico exactamente qué es, qué nutrientes aporta y cómo puedes tomarla según tu objetivo.
¿Qué es la levadura de cerveza?
La levadura de cerveza es un hongo unicelular llamado Saccharomyces cerevisiae, que se obtiene durante la fermentación de la cebada para elaborar cerveza. Aunque originalmente es un subproducto de este proceso, hoy se cultiva específicamente para uso nutricional.
Importante: no contiene alcohol ni genera efectos como los de la bebida, y no debe confundirse con la levadura activa usada para panadería.
Propiedades nutricionales
La levadura de cerveza destaca por ser una fuente natural de vitaminas del grupo B, proteínas de alta calidad, minerales y fibra. Por eso, se considera un suplemento completo, especialmente útil en etapas de cansancio, estrés, dietas vegetarianas o épocas de caída capilar. Estos son sus principales componentes:
- Vitaminas del grupo B: B1, B2, B3, B5, B6, B7 (biotina) y B9 (ácido fólico), esenciales para el metabolismo energético, el sistema nervioso y el estado de la piel.
- Proteínas vegetales: contiene todos los aminoácidos esenciales, por lo que es una opción interesante para dietas sin carne.
- Minerales: zinc, selenio, cromo, hierro, fósforo y magnesio.
- Fibra prebiótica: ayuda a mantener el equilibrio intestinal.
¿Para qué sirve?
1/ Fortalece uñas, piel y cabello
Gracias a su alto contenido en biotina y zinc, puede contribuir a mejorar la calidad del cabello, reducir la caída y fortalecer las uñas frágiles.
2/ Apoya el sistema nervioso y reduce el cansancio
Las vitaminas B ayudan a combatir la fatiga y favorecen un buen funcionamiento cognitivo. Es útil en momentos de estrés, exámenes o cambios de rutina.
3/ Mejora la salud digestiva
Su contenido en fibra y microorganismos vivos (en la versión no desactivada) puede favorecer una flora intestinal equilibrada.
4/ Apoya el sistema inmunológico
Los minerales como el selenio y el zinc participan en el buen funcionamiento del sistema de defensa del organismo.
5/ Ayuda a regular el azúcar en sangre
Gracias a su contenido en cromo, puede contribuir al control de la glucosa, especialmente útil en personas con resistencia a la insulina o tendencia a los antojos.
¿Cómo tomarla?
Dependerá del formato que elijas:
- En copos o polvo. Puedes añadirla a batidos, yogures, zumos, sopas o ensaladas. Tiene un sabor ligeramente amargo, pero en pequeñas cantidades es tolerable. La dosis habitual es entre 1 y 2 cucharadas al día.
- En comprimidos o cápsulas. Suelen tomarse 2 a 3 veces al día con las comidas. Es ideal para quienes prefieren evitar el sabor o controlar la dosis de forma más precisa.
Consejo: si la tomas por primera vez, empieza con una dosis baja y aumenta progresivamente para evitar molestias digestivas.
¿Tiene contraindicaciones?
En general, la levadura de cerveza es segura para la mayoría de personas, pero hay algunas excepciones:
- Personas con problemas intestinales crónicos (como enfermedad de Crohn) deben consultarlo con su médico.
- No se recomienda si estás tomando antidepresivos tipo IMAO o medicamentos para la ansiedad sin supervisión médica.
- Puede causar hinchazón o gases al principio, especialmente si no estás acostumbrado a suplementos ricos en fibra.
