Desde este 1 de septiembre, dos nuevos ingredientes han pasado a formar parte de la lista negra cosmética de la Unión Europea: el óxido de difenilfosfina (TPO) y la dimetil-p-toluidina (DMTA). Ambos estaban presentes en esmaltes y geles semipermanentes, y ahora su uso queda prohibido por considerarse carcinógenos, mutágenos y tóxicos para la reproducción (CMR).
La prohibición está regulada por el Reglamento (UE) 2026/877, que modifica el Reglamento cosmético 1223/2009. Esta medida se toma después de que varios estudios hayan demostrado que estos compuestos, especialmente tras una exposición continuada, pueden representar riesgos graves para la salud. No solo en usuarios frecuentes, sino sobre todo en profesionales que los manipulan a diario en centros de belleza.
¿Qué efectos tienen y por qué son peligrosos?
El TPO es un fotoiniciador: se activa con luz ultravioleta durante el proceso de secado de uñas semipermanentes. El DMTA, por su parte, es un endurecedor químico que no necesita luz para polimerizar. Ambos componentes han demostrado capacidad para alterar el ADN, producir mutaciones, favorecer el desarrollo de cáncer y afectar a la fertilidad.
El TPO y el DMTA son compuestos clasificados como CMR 1B, es decir, altamente peligrosos. No solo alteran el ADN, también pueden provocar daños hepáticos y renales. El mayor riesgo es durante la aplicación: el TPO puede ser inhalado antes de endurecerse, y el DMTA puede absorberse por la piel. Son compuestos que deberían desaparecer del entorno cosmético lo antes posible.
Además, el TPO puede provocar irritaciones y alergias, y el DMTA puede causar intoxicación respiratoria aguda si se inhala en grandes cantidades. Por este motivo, la recomendación sanitaria es clara: si tienes en casa un esmalte o producto que los incluya, deja de usarlo inmediatamente.
¿Cómo saber si los llevo en casa?
Mira la etiqueta. Cualquier cosmético comercializado legalmente en la UE debe incluir la lista de ingredientes (INCI). Si aparece diphenyl(2,4,6-trimethylbenzoyl)phosphine oxide (TPO) o dimethyl-p-toluidine (DMTA), descártalo. Si no aparece etiquetado, lo más seguro es no utilizarlo. La normativa europea obliga a incluir el listado completo de ingredientes. Y lo más importante: los productos con estos compuestos ya no pueden estar en puntos de venta autorizados.
¿Qué otros compuestos están prohibidos o bajo revisión?
Con esta nueva actualización, la UE suma ya más de 1.600 ingredientes prohibidos en cosméticos. Algunos de los más relevantes son:
- Formaldehído y liberadores (prohibidos por su potencial cancerígeno).
- Triclosán, presente en jabones y geles, prohibido a partir de octubre.
- Parabenos concretos como isobutilparabeno (otros están regulados).
- Ftalatos como DBP, ya vetados por su toxicidad reproductiva.
- Plomo, mercurio y derivados.
- Bisfenol A y otros disruptores endocrinos.
¿Qué pasa con los disruptores endocrinos?
Los disruptores endocrinos no siempre están clasificados como CMR, pero pueden causar problemas de fertilidad, obesidad, diabetes, cáncer o trastornos hormonales. Están presentes en perfumes, protectores solares, maquillajes y geles. Las embarazadas deberían evitar cualquier producto con disruptores endocrinos, aunque no sean ilegales aún.
Hay muchos ingredientes preocupantes como el fenoxietanol, las benzofenonas o la dimeticona. Lo más prudente es elegir productos con formulaciones limpias y certificadas”.
¿Por qué es importante esta regulación?
Porque usamos cosméticos cada día: cremas, champús, esmaltes, perfumes. La exposición constante a determinados químicos, incluso en dosis pequeñas, tiene un impacto acumulativo. El problema no es solo un ingrediente, sino el efecto combinado de muchos productos a la vez.
En Primor trabajamos con marcas que se adaptan a la regulación europea y que reformulan constantemente para mantenerse dentro de los márgenes legales y seguros. Si tienes dudas sobre la seguridad de un producto, revisa su INCI, consulta a nuestros expertos o elige marcas que apuestan por una cosmética responsable.
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