Hay colores que parecen esperar pacientemente a que llegue el otoño para volver a ocupar nuestro neceser y el berenjena es uno de ellos. Profundo, elegante y situado en algún punto entre el morado oscuro, el burdeos y el marrón, tiene todo lo necesario para sustituir durante unas semanas al rojo clásico. Y, además, consigue que cualquier manicura parezca más sofisticada aunque lo único que hayamos hecho sea aplicar dos capas de esmalte.
Pero las uñas berenjena tienen bastante más recorrido que una manicura monocolor. Podemos llevarlo en francesas, diseños minimalistas, acabados brillantes o mate, detalles metalizados e incluso combinar diferentes tonalidades para conseguir resultados distintos. En uñas cortas puede resultar elegante y discreto, mientras que en largos mayores adquiere ese punto dramático que convierte las manos en protagonistas sin necesidad de añadir prácticamente nada más. Si todavía no sabes cómo incorporarlo, quizá estas ideas te ayuden (más de lo que imaginas).
Las mejores ideas para una manicura berenjena
Berenjena clásico y ultrabrillante
La forma más sencilla de sumarse a la tendencia es apostar por una manicura berenjena monocromática, con un color profundo situado entre el morado, el burdeos y el negro. Aplicado de manera uniforme y terminado con un top coat de efecto cristal, adquiere una profundidad elegante cuando refleja la luz. Funciona tanto en uñas cortas y redondeadas como en formas almendradas más largas y es una alternativa perfecta a los habituales granates del otoño. El resultado es sofisticado, intenso y fácil de combinar con el vestuario.
Micro french berenjena
La micro french berenjena permite incorporar el color de una forma mucho más discreta. Sobre una base nude o rosa translúcida se dibuja una línea muy fina de berenjena en el borde de cada uña, sustituyendo el tradicional blanco de la manicura francesa. El contraste es delicado, pero suficientemente visible para aportar un giro contemporáneo. Puede hacerse todavía más interesante combinando puntas berenjena con pequeños detalles burdeos o ciruela. Es ideal para quienes quieren seguir la tendencia manteniendo unas uñas minimalistas, pulidas y elegantes.
Berenjena efecto ojo de gato
El efecto cat eye aporta al berenjena una dimensión diferente. Los esmaltes magnéticos permiten concentrar las partículas luminosas en determinadas zonas de la uña, creando un reflejo que parece desplazarse con la luz. Sobre una base berenjena oscura, los destellos morados, rojizos o plateados consiguen un acabado casi tridimensional, parecido al de una piedra preciosa. Es una manicura atractiva para la noche y las ocasiones especiales porque mantiene la sofisticación del color oscuro, pero incorpora un punto magnético, luminoso y mucho más llamativo.
Berenjena con acabado mate
Cambiar el brillo por un acabado mate aterciopelado hace que el berenjena se vea todavía más profundo y sofisticado. Una opción sencilla consiste en aplicar el mismo tono en todas las uñas y terminar con un top coat mate, aunque también puede jugarse con el contraste dejando pequeños detalles brillantes, como una francesa, una media luna junto a la cutícula o líneas geométricas. Es una propuesta bonita en uñas cortas, donde el color oscuro crea un resultado moderno y elegante sin resultar dramático.
Berenjena y dorado
La combinación de berenjena y dorado convierte una manicura oscura en una opción más sofisticada y festiva. El secreto para mantenerla elegante está en utilizar el metalizado en pequeñas dosis: una línea dorada sobre una única uña, diminutos puntos junto a la cutícula o unas delicadas láminas de pan de oro son suficientes. El tono cálido del metal contrasta con los matices fríos y violáceos del berenjena, aportando luminosidad sin quitarle protagonismo. Es una idea perfecta cuando se busca un diseño joya, refinado y especial sin recurrir a un nail art demasiado recargado.
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