Podemos tener una mascarilla estupenda, aplicar protector térmico y dormir sobre una funda de almohada digna de un hotel de cinco estrellas. Pero si ignoramos el cuero cabelludo, estamos olvidando precisamente el lugar donde empieza todo. Cuando hablamos de cuidar la raíz del pelo, en realidad deberíamos hablar principalmente de cuidar el cuero cabelludo y el cabello próximo a él. Allí encontramos los folículos pilosos y las glándulas sebáceas, y también pueden aparecer problemas como exceso de grasa, caspa, picor o acumulación de productos. La buena noticia es que mantenerlo saludable no requiere una rutina de doce pasos.
Cómo cuidar la raíz del pelo
Lava el cuero cabelludo cuando lo necesite
Empecemos desmontando uno de esos consejos capilares que se repiten durante años: no existe una frecuencia de lavado perfecta para todo el mundo. La Academia Española de Dermatología y Venereología recomienda adaptar el lavado al tipo de cabello y a la cantidad de grasa que produce el cuero cabelludo. Si tienes el pelo liso y un cuero cabelludo graso, por ejemplo, puede ser necesario utilizar champú con mayor frecuencia. Más importante que contar días es observar cómo responde tu pelo. Si la raíz está grasa, existe acumulación o el cuero cabelludo necesita limpieza, lávalo. Aguantar otros tres días exclusivamente porque alguien aseguró en TikTok que así “se regula el sebo” no concede automáticamente una medalla.
El champú va principalmente en la raíz
Cuando laves el cabello, concentra el champú sobre el cuero cabelludo y masajea suavemente con las yemas de los dedos. La AEDV recomienda limpiar principalmente esta zona en lugar de frotar el champú por toda la longitud del cabello. Al aclararlo, la espuma ya recorrerá medios y puntas. ¿Y las uñas? Mejor dejarlas fuera de la ecuación. Rascar con fuerza puede irritar la piel y no consigue que el cuero cabelludo quede mágicamente más limpio.
¿Qué debemos utilizar en una raíz grasa?
Si tu principal problema es el exceso de grasa, busca un champú formulado para limpiar adecuadamente el cuero cabelludo y ajusta la frecuencia de lavado a tus necesidades. Los champús clarificantes suelen ser útiles de forma puntual cuando existe mucha acumulación de productos, pero no todo el mundo necesita utilizarlos constantemente. Y cuidado con intentar compensar una raíz grasa llenándola de champú en seco durante una semana. La AEDV recuerda que el champú seco absorbe grasa, pero no limpia realmente el cabello, por lo que debe combinarse con lavados convencionales.
¿Y qué pasa con la caspa?
Cuando aparecen descamación y caspa, un champú convencional no es suficiente. La AEDV señala ingredientes utilizados habitualmente en champús anticaspa como ketoconazol, sulfuro de selenio, ácido salicílico o zinc pyrithione, dependiendo del producto y del mercado. Es importante seguir las instrucciones porque algunos necesitan permanecer varios minutos sobre el cuero cabelludo antes del aclarado. Si la descamación es persistente, intensa o viene acompañada de mucho picor, inflamación o heridas, mejor consultar con un experto.
¿Y qué pasa con los aceites?
A ver, ten claro que aplicar aceite sobre el cuero cabelludo se ha convertido en un ritual de redes sociales, pero no todas las raíces lo necesitan. Una persona con cuero cabelludo seco tolera determinados productos emolientes, mientras que alguien con mucha grasa, dermatitis seborreica o tendencia a la acumulación puede no obtener el mismo resultado.
Por eso no deberíamos confundir una tendencia con una necesidad universal. Tu cuero cabelludo no necesita aceite de romero simplemente porque el vídeo tenga dos millones de visualizaciones.
Google NewsCategoría: Cabello
