El sueño bifásico es una forma de descanso que, como su propio nombre indica, divide las ocho horas de sueño recomendadas en dos periodos. Esto se hacía en la Edad Media y hoy en día hay personas que están volviendo a explorar los beneficios que puede tener.
Hoy en día, en tiempos cada vez más frenéticos y casi distópicos, el biohacking está a la orden del día y es por eso que se revisan prácticas y formas de vida ancestrales, como la alimentación paleolítica o las formas en las que antes se dormía y a las horas que se comía. En este caso vamos a analizar el sueño bifásico y a ver si podemos determinar si es bueno implementarlo hoy en día como rutina diaria.
¿Qué es el sueño bifásico?
Antes de nada, aunque ya se ha entendido que el sueño bifásico, como su propio nombre indica, se basa en dividir las horas de sueño en dos periodos en todos los casos, vamos a ver cómo sería esto exactamente.
Y es que el sueño bifásico no se basa en dividir las ocho horas de sueño recomendadas por la noche en dos tandas simétricas. Lo que hacíamos en la Edad Media, según fuentes que lo confirman mediante escritos antiguos, era dormir durante varias horas al principio de la noche, permanecer despierto durante un rato y volver a dormir hasta que se hacía de día para despertarse cerca del amanecer.
El sueño bifásico en la Edad Media y anteriormente
En la Edad Media y durante ese intervalo, las personas hacían actividades tranquilas como leer, hablar o rezar. Esto puede explicar por qué en algunas obras de ficción o series históricas podemos ver a personas conversando o leyendo a la luz de velas a altas horas de la madrugada. No obstante, parece que no toda la población hacía esto.
Otras fuentes de investigación, en específico un estudio que analizó el sueño de los Hadza, una población cazadora-recolectora de Tanzania, determina que se dormía dos veces al día pero de una forma muy diferente y quizás mucho más cercana a como lo hacemos hoy en día.
En este caso, se registró el patrón de sueño durante 393 días de 33 participantes mediante actigrafía. Lo que se vio es que se dormía unas 6,25 horas de media por la noche y aproximadamente el 54 % de los días realizaban una siesta, de unos 48 minutos. Por lo que este patrón es mucho más cercano al que llevan muchas personas hoy en día.
¿Es bueno el sueño bifásico?
Para concluir si es bueno el sueño bifásico o no lo es, es interesante tener en cuenta que lo que sí es importante es dormir ocho horas al día y tener unos horarios y patrones de sueño más o menos estables.
En el caso de quienes duermen menos y hacen una siesta de menos de una hora, el sueño bifásico puede funcionar muy bien. Sobre todo por la calma y la regeneración física y mental que esta siesta proporciona y las fuerzas que se recuperan para continuar con el día.
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