Si hay un producto que nunca falta en un neceser bien pensado, ese es el lápiz marrón. Durante años ha vivido a la sombra del clásico lápiz negro, pero en los últimos tiempos se ha convertido en uno de los imprescindibles de maquilladores, celebridades y amantes del maquillaje natural. ¿La razón? Es versátil, favorecedor y mucho más útil de lo que parece a primera vista.
De hecho, si alguna vez has tenido que maquillarte deprisa, viajar con poco equipaje o improvisar un look en cuestión de minutos, sabrás que hay productos capaces de resolver varios pasos a la vez. Y el lápiz marrón es uno de ellos. Con la técnica adecuada puedes utilizarlo para definir la mirada, aportar profundidad al rostro e incluso dar color a los labios. El resultado es un maquillaje armónico, fácil de hacer y perfecto para el día a día.
Cómo escoger el mejor lápiz de maquillaje marrón
El secreto está en elegir el tono adecuado
No todos los lápices marrones son iguales. Los tonos medios y ligeramente cálidos suelen ser los más versátiles porque funcionan bien en ojos, labios e incluso como sustitutos de otros productos de maquillaje. Además, ofrecen un acabado más suave que el negro y resultan especialmente favorecedores en maquillajes naturales.
Empieza por los ojos
La forma más sencilla de utilizar un lápiz marrón es como delineador. Aplicado a ras de las pestañas aporta profundidad a la mirada de una forma mucho más sutil que un delineado negro. Si además difuminas ligeramente el trazo con los dedos o con una brocha pequeña, conseguirás un efecto sombra muy favorecedor que agranda visualmente los ojos y aporta definición sin endurecer las facciones.
También funciona como sombra
Aquí es donde empieza la magia de este producto. Basta con aplicar unas pequeñas líneas sobre el párpado móvil y difuminarlas rápidamente para crear una sombra de aspecto natural. El acabado es sencillo, rápido y aporta profundidad a la mirada sin necesidad de utilizar varias sombras diferentes.
Define las cejas de forma natural
Si el tono del lápiz encaja con el color de tus cejas, también puedes utilizarlo para rellenar pequeñas zonas despobladas. La clave está en realizar trazos ligeros que imiten el crecimiento natural del vello. De esta manera consigues unas cejas más definidas sin que parezcan excesivamente maquilladas.
Utilízalo para dar dimensión al rostro
Muchas personas recurren al lápiz marrón para realizar un ligero efecto de contorno facial. Aplicado con moderación bajo los pómulos o en determinadas zonas estratégicas y bien difuminado, aporta profundidad y definición de forma rápida. No sustituye a un producto específico de contouring, pero resulta una solución práctica cuando buscas un maquillaje sencillo y ligero.
Los labios también entran en juego
Uno de los usos más populares del lápiz marrón consiste en perfilar los labios. Un contorno suave y ligeramente difuminado crea una sensación visual de mayor volumen y define mejor la forma natural de la boca. Además, si rellenas ligeramente las comisuras y aplicas un bálsamo o gloss transparente encima, conseguirás un efecto muy actual y favorecedor.
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