Si te interesan los suplementos, el envejecimiento saludable o el cuidado de la salud a largo plazo, es probable que hayas oído hablar alguna vez de la coenzima Q10. Sin embargo, cuando empiezas a investigar un poco más, aparecen dos términos que suelen generar bastante confusión: ubiquinona y ubiquinina. A simple vista parecen ingredientes diferentes, pero la realidad es que están mucho más relacionados de lo que imaginas.
En los últimos años, ambos nombres han ganado popularidad gracias al creciente interés por todo aquello que tiene que ver con la energía celular, el bienestar y el envejecimiento saludable. Sin embargo, también han surgido muchas dudas sobre qué son exactamente, en qué se diferencian y si una es mejor que la otra. Para entenderlo, lo primero que hay que saber es que ambas son formas de la misma molécula: la coenzima Q10.
Qué son la ubiquinona y la ubiquinina
La ubiquinona es la forma oxidada de la coenzima Q10, mientras que la ubiquinina es su forma reducida y activa. Aunque los nombres puedan sonar muy técnicos, puedes imaginar ambas como dos versiones distintas de una misma sustancia que el organismo utiliza continuamente. De hecho, el cuerpo tiene la capacidad de transformar una en otra según sus necesidades. Por eso, cuando se habla de sus beneficios, normalmente se hace referencia a la coenzima Q10 en conjunto y no únicamente a una de sus formas.
Por qué se relaciona con el envejecimiento saludable
Uno de los motivos por los que la ubiquinona y la ubiquinina generan tanto interés es que los niveles naturales de coenzima Q10 pueden disminuir con el paso de los años. Esto ha llevado a que muchas personas se interesen por ella como parte de una estrategia enfocada al bienestar y al envejecimiento saludable. Sin embargo, conviene recordar que el envejecimiento es un proceso complejo que depende de muchísimos factores y que ningún ingrediente por sí solo puede frenarlo o revertirlo.
También actúa como antioxidante
Además de participar en la producción de energía, la coenzima Q10 tiene actividad antioxidante. Los antioxidantes ayudan a proteger las células frente al daño provocado por los radicales libres, unas moléculas que se generan de forma natural en el organismo y que también están relacionadas con procesos asociados al envejecimiento. Precisamente por esta doble función, la coenzima Q10 ha despertado tanto interés dentro del ámbito de la salud y el bienestar.
¿Se puede obtener a través de la alimentación?
Sí. Aunque muchas personas la conocen por los suplementos, la coenzima Q10 también está presente de forma natural en determinados alimentos, concretamente a través de carnes, pescados grasos, frutos secos, legumbres y algunas vísceras. Aun así, la cantidad que aportan los alimentos no es suficiente, y muchos acaban recurriendo a los suplementos.
Los suplementos no sustituyen los hábitos saludables
Aquí conviene hacer una pausa importante. Aunque la ubiquinona y la ubiquinina son ingredientes interesantes, ningún suplemento puede compensar una mala alimentación, la falta de descanso o el sedentarismo. La base del bienestar sigue estando en hábitos tan sencillos como dormir bien, moverte con regularidad, seguir una alimentación equilibrada y gestionar el estrés.
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