Los bultos en el cuello nos pueden estar hablando de muchas cosas. De hecho, están entre las consultas médicas más frecuentes, porque muchas veces hemos escuchado que, aunque en muchas ocasiones son benignos, también pueden ser señal de una enfermedad preocupante.
Si estás preocupada/o porque estás observando que te salen bultos en el cuello o es un ser querido cercano el que está viviendo este problema, solo tienes que leer este artículo para estar más enterado/a de por qué salen. También de cuándo toca preocuparse y cuando no nos están hablando de algo grave. No obstante, lo mejor es que acudas al doctor o doctora de confianza a que te haga una revisión, ya que este artículo no elimina la necesidad de hacerlo.
Bultos en el cuello: causas más frecuentes
Como hemos dicho, lo mejor es que acudas a consulta para hacerte una revisión si tienes bultos en el cuello. Sin embargo, estas son las causas más frecuentes de que te salgan:
- Problemas de tiroides: dado que la glándula tiroides se encuentra en la parte frontal del cuello, cuando ésta desarrolla nódulos que son bultos internos, pueden palparse como bultos en el cuello. Suelen ser benignos y no muy graves.
- Ganglios inflamados: esta es una de las causas más frecuentes de los bultos en el cuello. En este caso, no son otra cosa que un aviso del sistema inmune de que algo no va como debería, a través de los bultos en el cuello. Puede estar hablando de infecciones en los órganos cercanos, por lo que lo mejor es acudir a consulta.
- Bultos de grasa: no obstante, los bultos en el cuello pueden ser simples bultos de grasa que hay que valorar si es mejor retirar o dejar que sigan su curso. En la mayor parte de los casos estos son blandos e indoloros.
- Quistes: es otra de las opciones si tienes bultos en el cuello. En este caso tampoco tienes porqué preocuparte, pero quizás sí valorarlo con un/a especialista.
- Contracturas: el hecho de que tengas una contractura en el cuello, también puede manifestarse como bultos cuando hay malas posturas, movimientos bruscos o ejercicios muy demandantes que lo han generado.
Bultos en el cuello: cuando debes preocuparte
Y ahora vamos a ver cuándo debes preocuparte en el caso de que hayas observado estos bultos en el cuello, ya que como hemos dicho no tiene por qué ser malignos y son los síntomas los que nos van a dar más información. Estos son esos casos:
- Crecimiento acusado: ya sea que los bultos en el cuello estén creciendo rápido o esté inflamado o duela.
- Duración en el tiempo: si los bultos en el cuello llevan mucho tiempo, es importante que te revises. De hecho, si llevan en tu cuello más de un mes, no dudes en pedir una cita con el o la especialista lo antes posible.
- Dolor: si los bultos en el cuello duelen, están inflamados o rojos pueden estar hablando de que existe una infección y que hay que actuar al respecto. Sobre todo en los casos en los que van acompañados de fiebre.
- Molestias al tragar: también puede que, aunque los bultos en el cuello no sean muy visibles, se sientan molestias al tragar. En estos casos pueden ser incluso molestos a la hora de comer o provocar problemas secundarios como la voz ronca. Debes ir a un/a especialista sin tardar en estos casos.
- Antecedentes médicos: si has sufrido enfermedades como tiroides, problemas inmunológicos o fumas, deberás vigilar más de cerca los bultos en el cuello que te puedan salir para asegurarte de que no se deben a ninguna enfermedad grave.
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